El ladrillo como sistema constructivo: cerca de su extinción?

El ladrillo como sistema constructivo: cerca de su extinción?

En la nota anterior, decia que los profesionales deberíamos comenzar a utilizar sistemas constructivos mas modernos con mayor capacidad de control sobre las leyes físicas, sobre el proceso constructivo, depender de personal capacitado, y utilizar materiales modernos, para lograr una vivienda que vaya más allá de la eficiencia energética.
Para lograr una construcción eficiente energéticamente se requiere contar con una envolvente (paredes exteriores, piso y techo), con la aislación adecuada y lograr en ella un alto grado de hermeticidad. A partir de ahi podemos hablar de conseguir confort térmico y calidad de aire interior a través de una correcta ventilación. Con la construcción de dicha envolvente con ladrillos, en cualquiera de sus tipos: cerámicos, comunes, bloques de cemento etc., que no poseen ninguna de las dos características mencionadas, no se logra la aislación térmica deseada y se debe agregar material aislante adicional. Se levantan a través de “mampuestos” colocados a mano con la imperfección que esto implica, dejando innumerable cantidad de huecos a medida que se construye. Con solo ver una pared en detalle pueden observarse un sin fin de rajaduras que parecen inofensivas. Este sistema constructivo y las carácteristicas de sus materiales implican tener en consideración una serie de problemas de humedad y condensación que describimos a continuación:
Humedad de filtración: consecuencia de la ”filtración” de agua desde el exterior hacia el interior de la envolvente, produciendo goteras en el caso de cubiertas, o manchas en el caso de fachadas. La filtración no hay que confundirla con la capilaridad en el caso de fachadas ya que el fenómeno físico es dintinto.
En la capilaridad domina la fuerza de ascensión del agua, como consecuencia de la tensión superficial. En la filtración tiene preponderancia la presión hidrostática que facilita la penetración del agua, incluso con porosidad de tipo celular, en la que no interviene la tensión superficial. El agua, además de entrar a través de la estructura porosa del material, puede hacerlo también a través de aberturas en la envolvente, sean estas constructivas (juntas de dilatación) o grietas y fisuras producto de lesiones primarias.
También puede encontrarse con sales higroscópicas cristalizadas dentro de los poros del material que absorben vapor de agua hasta condensarlo por acumulación. En ese momento aparece la humedad sin control, y surge como mancha o goteo inicial. En función del punto donde se produzca dicha condensación, se puede distinguir tres tipos de condensaciones:
Condensación superficial: Cuando se produce en la cara interior de la envolvente, al ser la temperatura
superficial interior inferior a la de rocío (ti tr).
Este caso se produce por un aumento exagerado de presión de vapor en dicha superficie, lo cual a su vez, puede deberse a la alta producción de vapor en el local en cuestión (baños, cocinas, etc.), o a la impermeabilidad del material de acabado superficial interior de la envolvente (vidrio o azulejo), o a las dos a la vez. En acabados muy impermeables, el síntoma es un evidente goteo (ventanas, azulejos de baños, etc.). También puede darse en lugares con acabados superficiales más porosos (dormitorios, salas de estar, etc.).
Entonces la causa suele estar en un aislamiento insuficiente del envolvente, sobre todo en determinados puntos (puentes térmicos) o en una producción inesperada de vapor de agua e inadecuada al uso del local (cocción, humidificadores, etc.)
Condensación intersticial: Cuando el fenómeno físico se produce en algún punto de la envolvente, y ante la presión del vapor de agua que llega hasta él, la temperatura existente es inferior a la de rocío que le corresponde a aquel. Esta condensación puede aparecer con la interior simultáneamente, ya que, aunque haya condensación en la superficie interior, puede seguir pasando parte del vapor de agua que sufre la condensación más adelante.
Este segundo tipo de condensación depende no sólo de la cantidad de vapor de agua que atraviesa el muro y del gradiente de temperaturas del mismo, sino además, de la constitución de la propia envolvente, la disposición de las distintas capas que lo conforman y de la permisividad al paso del vapor de agua de cada una de ellas, así como de su coeficiente de aislamiento.
Estas dos características afectan a los gradientes de temperatura: la primera al temperatura de rocío, al condicionar el paso del vapor de agua a trevés de cada una de ellas; la segunda al de la temperatura interna del envolvente, al producir mayor o menor aislamiento.
Condensación higroscópica: Se presenta, cuando la causa fundamental es la presencia de sales higroscópicas en el interior de los poros del material de asiento o revoques, que causan la acumulación de vapor de agua y su condensación. Uno de los aditivos más tradicionales es la cal, que produce claramente eflorescencias de carbonato de calcio (CO3Ca). Los morteros acrílicos por su grado de impermeabilidad, no facilitan la humedad de filtración, lo que no permite que se presenten eflorescencias, a no ser que se encuentren fisurados.

Por otra parte en mampostería se utiliza de mucha cantidad de agua, parte de la cual se utiliza en la reacción química de la mezcla de asiento, pero parte queda inmersa en los ladrillos.

La utilización del ladrillo implica tener en consideración todas estas cuestiones, y la manera en poder controlarlas.
El otro aspecto negativo de la construcción con ladrillos es la gran cantidad de mano de obra que se necesita.
El 90% de las casas que hoy se construyen hoy en día, su envolvente es de ladrillo, revocadas de ambos lados de forma tradicional, no solo no cumplen con la leyes 13059 en B.A. y la 4458 en CABA, sino que estan lejos del objetivo buscado llamado “eficiencia energética”.

La excepción es el bloque de hormigón celular liviano curado en autoclave, el cual si posee las dos características necesarias para logar eficiencia energética, pero sigue teniendo en su contra la utilización intensiva de mano de obra y su grado de eficiencia depende mucho de ella.

Nostros recomendamos la utilización de un sistemas modernos como los paneles SIP, los cuales dan respuesta al objetivo planteado, con elevada aislación térmica, hermeticidad, y rapidez en su construcción, para una obra sin desperdicios. Al ser pre cortado en fábrica, contando con el plantel adecuado puede montarse una planta de una casa en un dia sobre platea previamente realizada y replanteada. Su costo es similar al de la mampostería tradicional de igual prestación térmica.