Hermeticidad de una envolvente, ¿por que no se habla?

Hermeticidad de una envolvente, ¿por que no se habla?
El concepto de hermeticidad al aire no es un término que escuchemos en nuestro día a día, mas aun, no se escucha en el mundo de la construcción y la arquitectura. Pero si queremos construir de forma moderna con alto grado de eficiencia energética, si deberíamos estar muy familiarizados.
La hermeticidad es una condición indispensable para el ahorro de energía y el confort interior.
Desde el punto de vista energético puede considerarse al edificio como un sistema termodinámico sometido en forma permanente a múltiples y variadas influencias físicas, limitado por una envolvente a través de la cual se intercambia dinámicamente energía y masa, cuyo consumo energético por concepto de calefacción depende, a grandes rasgos, de las necesidades a cubrir, las ganancias dadas por aportes internos y solares, y las pérdidas a través de la envolvente.
Las medidas de eficiencia energética se enfocan en gran medida a reducir las pérdidas a través de la envolvente, las cuales corresponden a dos tipos. El primero, corresponde a las pérdidas por transmisión, determinadas por el diseño constructivo, conductividad térmica, el tipo y espesor de los materiales constituyentes de la envolvente del edificio. El segundo tipo corresponde a las pérdidas por ventilación, que incluyen las infiltraciones, determinadas por las características permeables o de hermeticidad de la envolvente de los edificios. Las características termo-constructivas y permeables son propiedades inherentes al diseño y a la calidad de ejecución de la envolvente del edificio.
Ambas pérdidas deben ser consideradas, si se quiere disminuir el consumo energético de las viviendas.
¿que beneficios trae la hermeticidad?
Los beneficios que conseguiremos con una buena hermeticidad son muy similares a los que conseguimos con un buen aislamiento, la diferencia es que potenciaremos estos beneficios, y nos aseguraremos de conseguirlos.
La principal ventaja es la reducción en el uso de energía, y con la consecuente reducción de costos, ya que usaremos menos sistemas «artificiales» de regulación de temperatura, como los aire acondicionado o calefacción. Si un edificio tiene pérdidas de calor o frío por fugas, grietas…el calor y frío que nos proporcionan estos sistemas suplementarios, se pierde, provocando un gasto innecesario.
Tendremos una mejora en los niveles de confort en el interior de nuestro hogar, ya que la hermeticidad es esencial para reducir el la calor en verano y el frío en invierno, además de evitar las toxinas del aire y mejorar la calidad el aire, mejorando la salud de los habitantes de la vivienda.
Además mejoraremos el aislamiento acústico, con más tranquilidad e insonoridad en el interior.
El último beneficio a mencionar es la durabilidad del edificio, concepto muy importante ya que la hermeticidad al aire también protege la estructura del edificio del aire cargado de humedad y la condensación provocada por las corrientes de aire caliente y frío.
Para graficar la importancia que tiene la hermeticidad en una envolvente recurrimos a datos suministrados por Joseph Lstiburek, autor del libro Builder´s Guide, manifiesta según estudios que ha realizado que a traves de una placa de roca de yeso en todo un inverno puede pasar por capilaridad 1/3 de litro de agua, producto de la humedad ambiente, mientras que por una filtracion a traves de un agujero pequeño de 1″x1″ pasan 30 litros.

¿Como se logra realizar una buena hermeticidad en una vivienda?
Lo primero tenemos que decir es que la hermeticidad es imposible de lograr en construcciones tradicionales realizadas con mampuestos simples. Las paredes con mampuestos mas efectivas son aquellas que cuentan con cámara de aire, algo poco visto en la actualidad por cuestiones de costos. Pero aún asi no resuelve el tema ni de la aislación térmica y mucho menos la hermeticidad. Una pared ladrillos cualquiera sean estos, es una autopista para el ingreso de humedad y agua a través de sus infinitas fisuras y grietas, y no alcanza con aplicar una buena pintura exterior que tambien copia las fisuras y en poco tiempo impermeabiliza de manera ineficaz.
La manera de resolverlo es a través se construcciones modernas, que incorporan tanto aislación térmica como la hermeticidad en su sistema constructivo. No poseen grietas y los materiales que se utilizan, no promueven la capilaridad. La hermeticidad de estos sistemas se logra con membranas de varias capas, que impiden el pasaje de aire y agua hacia el interior, pero dejan ventilar paneles de OSB (frecuentemente utilizados). Para lograr que estos sistemas funcionen es indispensable la incorporación de una cámara de aire, donde producir el secado anteriormente mencionado y a su vez proteger el muro con su revestimiento exterior.
Para determinar el nivel de permeabilidad de la envolvente de un edificio se puede hacer un test de hermeticidad o estanqueidad mediante la despresurización.
Mediante el empleo de un potente ventilador, acoplado generalmente a la puerta principal de la vivienda o edificio, despresurizamos el mismo y analizamos su hermeticidad.
Esta técnica, combinada con la termografía infrarroja, ofrece unos resultados excepcionales para determinar la eficiencia energética del edificio. Tanto es así que para certificar una vivienda como pasiva (Certificado Passivhaus), es obligatorio realizar el test con éxito.

Las viviendas construidas y que se siguen construyendo, carecen de la hermeticidad necesaria para garantizar el confort que necesitamos en su interior. Sin embargo, estos valores bajos de hermeticidad no son conocidos por los usuarios, que nos resignamos a abonar nuestras facturas de calefacción en invierno y refrigeración en verano, quejándonos a lo sumo por el elevado precio de la energía.

Sobre el costo de la energía no podemos hacer nada, es más, éste seguirá subiendo año tras año. Pero sí podemos actuar sobre la hermeticidad de nuestra vivienda incluso aplicando sencillas medidas correctoras, una vez que sabemos por dónde se nos escapa la energía. Desde la colocación de burletes, cordones de silicona y otras sencillas y económicas medidas, hasta reformas y rehabilitaciones mayores, encaminadas a mejorar la hermeticidad de la envolvente del edificio.